La temporada regular de la National Football League (NFL) está llegando a su fin. En estos momentos del año, una lesión de un jugador importante puede cambiar por completo las ilusiones de una franquicia competitiva. Ni hablar si esa figura que se lesiona es el QB titular. Por suerte para los Green Bay Packers, que sufrieron la baja de Jordan Love por una conmoción, tienen a Malik Willis como segunda opción, que cada vez sale a jugar demuestra ser más que un simple mariscal suplente.
La carrera de Willis en la NFL comenzó en el Draft 2022, cuando fue seleccionado por los Tennessee Titans. Aquella camada fue, posiblemente, una de las más flojas de los últimos tiempos en materia de QB. De los nueve que fueron elegidos, sólo uno es titular hoy en día: Brock Purdy, curiosamente el último jugador seleccionado. El caso de Willis fue similar al del resto de los mariscales. Fue drafteado en la tercera ronda para ser el QB titular de un mal equipo, algo que rara vez funciona (y no funcionó).
Tras dos malas campañas, los Titans abandonaron el experimento Willis y lo enviaron a Green Bay a cambio de una séptima ronda. Allí, la carrera del QB tuvo un resurgir importante. Love, el mariscal titular, se perdió algunos partidos por diferentes lesiones, que le permitieron al ex Tennessee dar la nota y no ser olvidado. El sábado pasado, en el tercer encuentro como titular para Willis en los Packers, tuvo una gran actuación a pesar de la derrota y dejó en claro que es una opción viable para ocupar el puesto.
Actuación consagratoria para Willis ante los Ravens
Los Packers ya están clasificados para los playoffs, y lo estaban también antes de recibir a los Baltimore Ravens en el duelo de Semana 17. Sin embargo, era necesario ganar por dos razones: la primera es que habían perdido dos partidos al hilo, y la mala racha podía afectar al equipo en la recta final de la campaña, y la segunda es que, con una victoria, seguían con chances de ganar la división. Finalmente fue derrota 41-24, con una actuación fenomenal de Derrick Henry que debería preocupar a los Packers, pero en lo que pueden estar tranquilos es en el puesto de QB.
Malik Willis tuvo, posiblemente, el mejor partido de su vida, y fue la gran figura de los Packers. En cuanto a números, difícilmente se puede encontrar una mejor actuación: 348 yardas totales, tres touchdowns y un 85% de pases completados. Además de las estadísticas, se lo vio muy sólido tanto por tierra como por aire, haciendo valer su capacidad como corredor y también mostrándose seguro a la hora de pasar.
El futuro de Willis podría estar lejos de Green Bay
A partir de la próxima temporada, Willis será agente libre. Podrá finalmente ser considerado como un QB titular en alguna franquicia que necesite ayuda en ese apartado. Más de un equipo estará interesado en él, ya que a diferencia de seleccionar un mariscal en el Draft, optar por firmar a Willis implica tener un jugador listo para ser la opción principal desde el día uno.
Hay casos como el de los Pittsburgh Steelers o los Indianapolis Colts. Ambos equipos cuentan con rosters lo suficientemente buenos para clasificar a playoffs pero tienen dudas acerca del puesto de mariscal para 2026. Los Steelers, por ejemplo, no saben si Aaron Rodgers regresará la próxima campaña, y comenzar un nuevo proceso con un mariscal novato y un equipo competitivo no sería lo más rentable para el corto plazo, por lo que Willis encajaría bien.
Los Colts, a su vez, sorprendieron a todos este año en la primera mitad de la temporada, en parte gracias al tremendo nivel que mostró Daniel Jones. Sin embargo, el ex New York Giants se rompió el tendón de aquiles de la pierna derecha, poniendo en duda su futuro en la franquicia. Al igual que Willis, Jones también será agente libre una vez termine la campaña, y es posible que Indianapolis no quiera pagarle un gran contrato a causa de su lesión. Si eso ocurre, el ahora QB de los Packers sería una interesante opción.

El (no tan) secreto en el resurgir de Willis
Son muchos los mariscales que, vía Draft, son seleccionados por equipos malos con el objetivo de cambiar el rumbo de la franquicia, y son varios los que fracasan. De esos casos que no funcionan, hay algunos afortunados que logran pegar la vuelta y volverse titulares indiscutidos. A este grupo pertenecen Baker Mayfield, Sam Darnold, el ya mencionado Daniel Jones y, por qué no, Malik Willis.
Estos QBs tienen la particularidad de haber llegado a su potencial tarde en sus carreras, pero además su resurgir tiene que ver con integrar un sistema ofensivo y mirar desde afuera. Sin ir más lejos, el propio Jordan Love pasó por un proceso parecido: arrancó como suplente y sumó aprendizaje desde ahí. Una vez que el equipo lo necesitó para ser titular, no tuvo que pasar por ningún tipo de adaptación; estaba listo para que lo llamaran.
Estos ejemplos demuestran que, en muchos casos, la mejor manera de tratar a un QB joven es dejándolo en el banco y no quemándolo enseguida. También depende mucho el sistema y el manejo de la franquicia. Si Darnold y Mayfield se hubieran quedado en los Carolina Panthers, posiblemente no habrían logrado explotar su potencial. Malik Willis parece estar acercándose a él, y servirá como ejemplo la próxima vez que un mariscal novato no esté a la altura inmediatamente.
