Los Cleveland Browns tomaron una decisión fuerte para cerrar la temporada 2025: Kevin Stefanski dejó de ser el entrenador en jefe tras seis años al frente del equipo. El anuncio del despido llegó luego de un cierre de año con dos victorias consecutivas, pero no alcanzó para maquillar un año marcado por la irregularidad y un récord final de 5-12, el segundo consecutivo en el fondo de la AFC Norte.
La salida de Stefanski marca el final de una etapa que tuvo picos altos y caídas profundas. Bajo su conducción, Cleveland volvió a los playoffs en dos ocasiones y logró su primera victoria de postemporada en más de dos décadas, pero nunca pudo sostener ese nivel en el tiempo. Las últimas dos temporadas, con un balance muy por debajo de lo esperado, terminaron inclinando la balanza.
Para la gerencia, el desgaste fue evidente. Jimmy y Dee Haslam entendieron que el proyecto necesitaba un nuevo rumbo, aun reconociendo el impacto positivo que Stefanski tuvo en la cultura interna del equipo. El propio entrenador se despidió agradeciendo a jugadores, staff técnico y aficionados, dejando en claro que la decisión no fue sencilla para ninguna de las partes.
Un ciclo con logros aislados y problemas estructurales
Stefanski llegó a Cleveland en 2020 con la misión de ordenar una franquicia históricamente inestable y, en sus primeros años, cumplió con ese objetivo. Ganó dos veces el premio al Entrenador del Año y se convirtió en uno de los pocos head coach de la era moderna de los Browns en llegar a los playoffs.
Sin embargo, su talón de Aquiles fue siempre la posición de quarterback. Durante su estadía como entrenador en jefe, utilizó una cantidad récord de mariscales de campo titulares (13), una rotación constante que impidió construir regularidad ofensiva. En las últimas dos temporadas, esa inestabilidad se hizo insostenible y terminó afectando incluso su especialidad, el diseño ofensivo.
Fue justamente la ofensiva uno de los grandes focos de crítica en 2025. Cleveland tuvo serias dificultades para anotar puntos y, en medio de la crisis, Stefanski cedió por segundo año consecutivo la responsabilidad de llamar las jugadas. El movimiento reflejó la búsqueda desesperada de soluciones que nunca terminaron de aparecer.

Con la salida del entrenador, los Browns inician otra vez la búsqueda de un nuevo HC, el undécimo desde el regreso de la franquicia en 1999. Andrew Berry continuará como gerente general y tendrá a su cargo un proceso clave para definir el futuro inmediato del equipo. Cleveland vuelve a empezar, una vez más, con la esperanza de que el próximo intento sea el definitivo.
