La etapa de Justin Fields en los New York Jets parece tener los días contados. Lo que comenzó como una apuesta ambiciosa para cubrir el vacío dejado por Aaron Rodgers terminó convirtiéndose en una de las mayores decepciones de la temporada 2025. Con la offseason en el horizonte y una reestructuración profunda en marcha, la franquicia ya asume que el experimento no funcionó.
Fields llegó a Nueva York con un contrato de dos años por 40 millones de dólares, 30 de ellos garantizados, en un contexto donde el mercado de quarterbacks ofrecía pocas alternativas. La decisión fue celebrada por parte de la afición, que veía en el ex Ohio State a un jugador con margen de crecimiento. Sin embargo, el rendimiento nunca estuvo a la altura de las expectativas.
En nueve apariciones como titular, los Jets apenas lograron dos victorias. Las inconsistencias en el juego aéreo, la presión constante sobre el mariscal y la falta de química ofensiva marcaron una temporada cuesta arriba. A pesar de su aporte por tierra, los errores, las capturas y las pérdidas de balón terminaron inclinando la balanza en su contra.
Un final anunciado en medio de una reconstrucción
Con el correr de las semanas, la señal fue clara: el staff técnico, con Aaron Glenn a la cabeza, perdió la confianza en Fields. Fue enviado a la banca en más de una ocasión y finalmente fue sentado por Tyrod Taylor, una decisión que dejó en evidencia el quiebre definitivo entre el mariscal de campo y la organización. Con estos hechos sobre la mesa, una separación ya parecía la opción más viable.
Desde lo económico, el panorama es bastante complejo para la franquicia de la gran manzana. Liberar a Fields implicaría un impacto importante en el tope salarial. Es por eso que los Jets evalúan distintas alternativas para minimizar el daño, incluido un posible traspaso. Sin embargo, encontrar a una franquicia dispuesta a absorber ese contrato no será nada fácil, dando fuerza a la posibilidad de un corte como escenario más probable.
Independientemente de las diferentes alternativas, lo cierto es que ambas partes necesitan un cambio de aire. Los Jets buscarán un nuevo líder para una ofensiva que nunca encontró rumbo, mientras que Fields intentará relanzar su carrera en un contexto más favorable. Todo indica que su historia en Nueva York está llegó a su fin, incluso antes de lo previsto.
