Una de las historias que nos ha dejado la primera ronda de los playoffs es la jugada que decidió el partido entre los San Francisco 49ers y los Philadelphia Eagles. Un llamado sacado de la chistera de Kyle Shanahan en el momento justo, para desequilibrar el encuentro a su favor y lograr el pase a la ronda divisional de los playoffs.
El entrenador de los 49ers aprovechó el pasado, en la etapa del instituto, de uno de sus receptores, Jauan Jennings, para engañar por completo a la defensa rival. Algo que ya utilizó durante la postemporada de la temporada pasada y con el mismo resultado. Una maniobra arriesgada del entrenador principal de la franquicia de San Francisco, ya que su equipo iba 6 puntos abajo en el marcador y empezaba el último cuarto.
La jugada es un reverse. Comienza con Purdy, bajo center, McCaffrey preparado para, supuestamente, la carrera. Skyy Moore, en la motion, Purdy le deja el ovoide, la defensa cae y piensa que está defendiendo una jet sweep. En ese momento, Moore, le cede el ovoide a Jauan Jennings. Mientras acontece todo lo anterior, McCaffrey, ya ha salido del backfield y ha atacado el espacio, entre el linebacker y el safety, el receptor encuentra al corredor para un touchdown increíble.
Los Playoffs: Territorio para la magia
Con la acción descrita, anteriormente, Jauan Jennings, no solamente conseguía un touchdown de pase, si no que lo hacía por segunda vez en su carrera. Todo un hito, ya que, el receptor se ha convertido en el jugador no-quarterback, en lograr más pases de touchdown en la postemporada desde que la NFL se fusionó con la AFL, allá en 1970.
La épica de los playoffs, las cosas imposibles o inverosímiles que suceden en ellos, se cimentan en acciones como la vivida en el Lincon Financial Field. Una acción, una jugada, que puede llamar la atención y luego quedarse en nada, es capaz de cambiar el momentum del encuentro y darle una opción a un equipo que con llegar a la postemporada, ya había logrado un éxito.
Por este tipo de cosas, la NFL es la NFL, por que cuando todo parece estar acabado, y que nada puede cambiar la situación, un chispazo de brillantez, un golpe de suerte o de efecto, puede cambiar el panorama, no solo del partido sino de toda la liga. Y eso, es algo que no sucede en ningún otro deporte o liga deportiva.
