Las Vegas Raiders llegan al Draft más importante de su última década con algo que no tenían desde hace años: poder real. La franquicia posee la selección número 1 del draft 2026, que se celebrará del 23 al 25 de abril en Pittsburgh, Pennsylvania, y cuenta con un total de 10 selecciones en el proceso. Después de una temporada 2025 para el olvido, el Silver and Black tiene ante sí una oportunidad histórica de resetear su rumbo y construir desde los cimientos algo sólido y duradero.
La franquicia acumula una de las peores estadísticas de quarterback de toda la liga: sus lanzadores combinaron para terminar 28º en passer rating (81,5), 27º en yardas por intento (6,4) y 30º en yards por pase completado (9,8) durante la temporada pasada. Una miseria que explica, en gran medida, los tres triunfos con los que cerró el año. Ese vacío en la posición más importante del fútbol americano marca el tono de todo lo que viene.
La dirección del equipo apunta de manera prácticamente unánime a seleccionar con el pick número 1 al quarterback de Indiana, Fernando Mendoza. Para acompañarlo en la transición, los Raiders firmaron al veterano Kirk Cousins en un acuerdo que en la práctica funcionará como un contrato de un año por 20 millones de dólares, lo que sugiere que la intención es que Mendoza se tome su tiempo antes de asumir el mando. El plan está trazado. Ahora falta ejecutarlo.
La línea ofensiva y el receptor que Mendoza necesita
Un quarterback joven solo puede prosperar si tiene protección y armas. En ese sentido, la línea ofensiva sigue siendo un tema pendiente. El tackle derecho Jalen Glaze cayó al puesto 67 entre los tackles de la liga según Pro Football Focus en 2025, con 10 capturas permitidas, segunda cifra más alta de todo la NFL. Un número alarmante para un jugador que se supone debe ser el escudo de una franquicia en reconstrucción.
Lo mejor que puede hacer Las Vegas por Mendoza es rodearlo de los mejores bloqueadores y receptores disponibles. Ahí está el mapa. La incorporación de Tyler Linderbaum mejoró el centro de la línea, pero la partida de Dylan Parham en la agencia libre dejó nuevamente un hueco en el interior. Un receptor de primer nivel tampoco sobra, hay nombres en el draft que podrían convertirse en el arma definitiva del novato.

La secundaria y el linebacker, los pendientes defensivos
En el lado defensivo, las alarmas suenan con fuerza en la secundaria. El safety Isaiah Pola-Mao ha tenido dos temporadas consecutivas problemáticas en cobertura, permitiendo más de un passer rating de 120 y cediendo 9 touchdowns. El free safety es, posiblemente, la necesidad más urgente del roster más allá del quarterback. La línea de linebackers también exige renovación: depender de Devin White y Elandon Roberts durante 2025 fue una señal clara de que el cuarto necesita sangre nueva con más rango y explosividad.
Por su parte, Maxx Crosby sigue siendo la pieza más valiosa de la defensa, pero lleva demasiado tiempo cargando solo con el peso del pass rush. Tyree Wilson no ha respondido a las expectativas de una selección entre los diez primeros, y Crosby necesita un compañero de cacería en el borde defensivo. El draft tiene respuestas para todo eso. La pregunta es si la nueva cúpula del Silver and Black sabrá encontrarlas.
