La NFL se cobra una nueva víctima. Los Miami Dolphins decidieron poner punto final al ciclo de Mike McDaniel como entrenador en jefe tras una temporada 2025 que dejó más dudas que certezas. El equipo cerró con récord de 7-10 y volvió a quedarse fuera de los playoffs, un desenlace que terminó por acelerar una decisión que la franquicia venía analizando desde el cierre de la campaña, o incluso desde antes.
La salida de McDaniel se produce después de cuatro años al frente del equipo, un período atravesado por grandes expectativas que nunca terminaron de consolidarse en resultados sostenidos. Si bien Miami mostró pasajes de un football atractivo (ofensivamente hablando), la irregularidad y los cierres de temporada fallidos pesaron más que los destellos.
Stephen Ross, propietario de la franquicia, confirmó el despido a través de un comunicado en el que habló de la necesidad de un “cambio integral” en la organización. El mensaje marcó el tono de una decisión profunda, que no responde únicamente a un mal año, sino a la sensación de que el proyecto había llegado a su techo.
El final de un proyecto que comenzó con grandes expectativas y se fue apagando con los años
Durante su etapa en Miami, McDaniel acumuló un récord global apenas por encima de .500 (35-33) y llevó a los Dolphins a los playoffs en sus dos primeras temporadas, aunque sin lograr victorias en postemporada. Lejos de cortar la sequía de triunfos en enero, el equipo extendió una racha negativa que ya supera las dos décadas.
Las últimas dos campañas fueron determinantes. Miami quedó fuera de la pelea en momentos clave, con derrotas dolorosas y una imagen desordenada en el tramo final de los calendarios. La eliminación anticipada de este año, sellada en la Semana 15, terminó de convencer a la directiva de que era momento de cambiar el rumbo.
El desgaste también se reflejó dentro del vestuario a medida que avanzaba la temporada 2025. Lesiones, roles cuestionados y decisiones fuertes -como enviar al banco a Tua Tagovailoa los ultimos tres juegos- evidenciaron un proyecto sin respuestas claras en su momento más crítico. El ahora ex HC de los Dolphins pareció no poder encontrarle el rumbo al equipo en ningún momento de la temporada.

El despido del entrenador en jefe no fue un movimiento aislado en Miami. Meses antes, los Dolphins ya habían prescindido del gerente general Chris Grier, dando inicio a una reestructuración más amplia en la franquicia. La salida del entrenador refuerza la idea de un reinicio total.
Ahora, Miami se enfrenta a un proceso clave: encontrar un nuevo entrenador que pueda transformar el potencial en resultados inmediatos. La franquicia deja atrás una etapa de expectativas incumplidas y abre otra en la que la paciencia será mínima y la exigencia, máxima. Resta saber que será del futuro de Tua, a quien aún le quedan tres años de contrato. En Miami todo está por verse.
