Teddy Bridgewater volvió a anunciar su retiro de la NFL, esta vez en pleno training camp de los Detroit Lions. A los 33 años, el quarterback decidió ponerle punto final a una carrera marcada por una grave lesión, varios regresos y una segunda oportunidad que también terminó llegando a su fin.
La primera vez que se alejó del football fue al finalizar la temporada 2023, después de diez años en la NFL. Bridgewater dejó de jugar para convertirse en entrenador de Miami Northwestern, su escuela secundaria, y en su primera temporada llevó al equipo al campeonato estatal de Florida. Pero aquella despedida no fue definitiva.
Después de conseguir el título, volvió a la NFL y retomó su carrera como jugador. Ahora, casi dos años después de aquella decisión, volvió a retirarse, aunque esta vez el motivo no fue buscar un nuevo lugar dentro del football, sino reconocer que su etapa como jugador había llegado a su final.
Dos retiros que cuentan una misma historia
En 2023, Bridgewater decidió comenzar una nueva etapa después de superar una carrera marcada por la grave lesión de rodilla que sufrió en 2016. Como entrenador de Miami Northwestern, consiguió un récord de 12-2 y el campeonato estatal de Florida de la categoría 3A en su primera temporada. El título confirmó que también podía construir una historia dentro del fútbol desde otro lugar.
Sin embargo, después de ese logro volvió a la NFL. Regresó a los Detroit Lions a finales de 2024, pasó por Tampa Bay durante 2025 y volvió a Detroit en 2026. Esa vuelta demostró que su primera retirada no había significado el final de su vínculo con el juego: todavía quería competir y continuar su carrera como quarterback.
La segunda despedida llegó en un escenario diferente. Teddy se encontraba en plena preparación para una nueva temporada con los Lions cuando decidió alejarse del equipo. Detroit tuvo que incorporar a otro quarterback para ocupar el lugar que había quedado disponible como suplente de Jared Goff.
Esta vez, su decisión estuvo relacionada principalmente con su estado físico. La lesión de rodilla de 2016 había marcado su carrera y, después de varios años compitiendo al máximo nivel, su cuerpo ya no se recuperaba de la misma manera. Teddy decidió priorizar su bienestar y cerrar una etapa que había conseguido extender mucho más allá de aquel momento en el que su carrera estuvo en riesgo.
Bridgewater decidió priorizar su estado físico y su familia, especialmente su deseo de acompañar a sus hijos y la llegada de una nueva hija. Después de haber vuelto a jugar y comprobar que todavía podía hacerlo, esta vez eligió cerrar su carrera y poner el foco en la vida que continúa fuera de la NFL.
