Los New Orleans Saints no logran salir de la mala racha física de este campamento de entrenamiento. Alvin Kamara, RB2/1 y cinco veces convocado al Pro Bowl, sufrió un esguince de ligamento colateral medial (MCL) durante la práctica conjunta del martes ante los Dallas Cowboys, y se espera que esté fuera de las canchas al menos durante un mes.
El running back de 31 años había generado un primer momento de alarma al retirarse abruptamente de la práctica, aunque los estudios médicos descartaron una rotura y confirmaron que se trata de una lesión de Grado 2, la misma lesión que ya ha sufrido dos veces en su carrera. Aun así, el plazo estimado de recuperación pone en serio riesgo su presencia en el debut de la temporada regular, programado para el 13 de septiembre ante los Detroit Lions.
Se trata del segundo golpe en pocos días para la ofensiva de New Orleans: apenas 48 horas antes, el equipo ya había confirmado que el receptor rookie Jordyn Tyson se perderá cerca de dos meses por una lesión de isquiotibial. Sumado a la baja de temporada completa del defensive tackle Bryan Bresee por rotura de ligamento cruzado, el conjunto de Kellen Moore afronta el inicio de la temporada con tres piezas importantes afuera.
Un problema que se repite: Kamara y su historial físico reciente
La lesión llega en un momento particular de la carrera de Kamara. El corredor, que en marzo renegoció su contrato para asegurarse un lugar en el roster de 2026 por 6 millones de dólares de base (con un techo de 8,5 millones por incentivos), venía de una temporada 2025 marcada por las lesiones. Apenas pudo disputar 11 partidos, con 471 yardas por tierra y 186 por aire, sus números más bajos en años, después de sufrir problemas de rodilla y tobillo que lo dejaron afuera de las últimas seis fechas de la campaña pasada.
El nuevo golpe físico llega, además, en medio de un cambio de rol dentro del ataque de New Orleans. En marzo, la franquicia había firmado a Travis Etienne Jr., ex Jacksonville Jaguars, por cuatro años y 48 millones de dólares, con la idea de que compartiera protagonismo con Kamara o directamente tomara la posta como corredor principal. Con esta lesión, todo indica que Etienne absorberá la mayor parte de los snaps de cara al inicio de la temporada, mientras Kendre Miller y Devin Neal completan la rotación en la sala de corredores.
Para el head coach Kellen Moore, la situación no deja de ser un desafío inesperado. El staff técnico había planteado usar un esquema de comité en el backfield más que depender de un único nombre. La combinación de las bajas de Kamara y Tyson, sumada a la ausencia total de Bresee, complica el objetivo de los Saints de mostrar una versión más competitiva que la de la temporada pasada desde el arranque mismo del calendario. New Orleans deberá apoyarse en la profundidad de su roster para sostener el nivel ofensivo mientras espera la recuperación de una de sus principales figuras.
