Cinco pases de touchdown y más otra anotación por carrera fueron los números en ofensiva de Joe Burrow el domingo contra Tennessee Titans, en una victoria en overtime 43-36 de Cincinnati Bengals. Un triunfo que dejó al equipo con un récord de 5-2 después de siete encuentros disputados. Hay que sumarle a esta actuación espectacular del número 9 tres pases interceptados por el mismo jugador: Amani Hooker.
A pesar de la victoria, la defensa volvió a mostrar problemas para parar la carrera del equipo rival, como había sido la semana anterior contra Baltimore Ravens, cuando se fueron abajo en el marcador por 13-0 al descanso. Otro arranque muy flojo contra Titans dejó al desnudo que la realidad ha vuelto ser similar a la de anteriores temporadas: un ataque con fluidez y una defensa que no pudo ser capaz de detener a Tony Pollard, por ejemplo.
La pregunta, entonces, que cabe hacerse es si los Bengals serán un equipo capaz de poner más presión a los quarterbacks rivales y ayudar más a una línea ofensiva, que empezó a funcionar mejor recién en el 4° cuarto contra los Titans. La defensa es la cuarta en sacks, con 23, y uno de ellos fue clave para ganar en overtime y mantenerse en la pelea por ganar la AFC Norte. Las llegadas de Dexter Lawrence y Boye Mafe supusieron un gran avance para una de las peores defensas de 2025, pero parece no alcanzar.
Burrow mueve a la ofensiva, pero necesita protección
Por otro lado, la defensa tiene cuatro intercepciones, siendo la 18° en este apartado, tres de ellas de Jordan Battle, pero se notó una falta de preparación para enfrentar a un equipo que apenas había ganado un partido. Durante el juego contra Tennessee, se volvió un ‘toma y daca’ de touchdowns, incluso permitiendo una conversión de dos puntos que casi hace perder al equipo de Ohio.
Burrow encabeza la segunda ofensiva con mayor puntos anotados en promedio y la séptima en yardas por partido, aunque el tiempo de posesión es un punto flaco, siendo los 15°. Al ataque también le costó mover la pelota en el juego terrestre, por esto el quarterback lanzó más la pelota, provocando las pérdidas de balón. La línea tampoco lo protegió lo suficiente, por lo que Zac Taylor, el Head Coach, volvió a ser cuestionado por su sistema táctico.
El 10 de noviembre es la fecha límite de traspasos y se habla de una apuesta por varias posiciones, como un posible intercambio por Jonathan Taylor, el Running Back de los Indianapolis Colts. Los refuerzos son más que necesarios para un Burrow que lidera una de las mejroes ofensivas de la NFL, pero necesita una mayor protección y una defensa que no lo obligue a salvar todos los partidos. Si logran dar este paso tan necesario, serán capaces de pelearle a cualquier equipo para llegar al tan ansiado objetivo de ganar el Súper Bowl.
