La temporada de New York Giants, no está siendo buena. Solamente 2 victorias por 8 derrotas, pero sí que hay jugadores y situaciones que dan un poco de esperanza a sus aficionados. A pesar de todo ello, en el día de ayer, la franquicia anunció que Brian Daboll dejó de ser el entrenador principal.
Después de 10 semanas de competición, Jaxson Dart y hasta su lesión, Cam Skattebo, eran dos de las razones por las que ver a los Giants cada domingo. Teniendo en cuenta que casi siempre han peleado en todos los partidos disputados, hay un dato que raya lo insólito. Y es que es un hecho irrefutable que New York no sabe cerrar los partidos cuando es debido.
Y quizás, esta sea una de las razones de la destitución del entrenador. A parte está claro, la intención del equipo de conseguir alguna victoria más durante esta temporada. Dart está dejando muy buenas sensaciones, y ya lleva más anotaciones de carrera que corredores de renombre como Derick Henry o Saquon Barkley.
Un dato que condena a cualquiera
Los Giants van 0-4 en partidos que ganan de 10 o más puntos cuando son visitantes. Es decir, si hubieran sido capaces de cerrar esos partidos y llevarse la victoria, algo que con esa ventaja suele suceder, los de New York, llevarían un récord de 6 victorias y 4 derrotas. Cambiando, por completo, las expectativas de la temporada y el ánimo de la afición hacía el equipo.
Los Dallas Cowboys, Saints, Broncos y Bears, son los cuatro equipos que han conseguido remontar a los Giants perdiendo de 10 o más puntos. Destaca el conjunto de Nueva Orleans, ya que, junto a los de la Gran Manzana, son uno de los equipos con peor récord de la NFL. El más llamativo, fue el partido contra los Denver Broncos. En el último cuarto los dirigidos por Daboll ganaban 19 a 0, pero Bo Nix lideró a los suyos en una remontada inédita para anotar 33 puntos en los últimos minutos y llevarse la victoria.
Esa inconsistencia, quizás, venga dada por distintos factores, como la edad del ‘quarterback’ titular o de la calidad en algunas posiciones, pero, sin embargo, según la franquicia, toda la responsabilidad estaba en la ‘sideline’ y en particular en el entrenador. Ahora habrá que ver cómo Mike Kafka se hace con las riendas del equipo y si es capaz de cerrar los partidos cuando la situación sea esa o por el contrario el techo del equipo ya se había alcanzado con Daboll.
