Los Tampa Bay Buccaneers perdieron 29 a 28 contra los Atlanta Falcons en el primer partido de la semana 15 de la NFL. Con este resultado, los comandados por Baker Mayfield quedaron con un récord de 7-7 y dieron un paso en falso en su intento de clasificar a la postemporada.
La actualidad de los Buccaneers no es la ideal. El equipo arrancó la temporada 6-2 y, desde entonces, acumula cinco derrotas en seis partidos. Además, la división está mucho más competitiva de lo que parecía, con los Carolina Panthers liderando con su récord de 7-6 y los Falcons siguiendo de cerca con un 5-9.
Si bien estos datos hablan mal de los Buccaneers, la realidad es que el equipo de Todd Bowles sufrió muchas lesiones claves. Una de esas lesiones fue la del futuro Salón de la Fama, Mike Evans, que volvió a las canchas y parece haberle cambiado la cara a esta ofensiva.
Mike Evans está de vuelta
Evans volvió contra los Falcons, luego de una lesión en la clavícula en la semana siete ante los Detroit Lions, y se lució; el veterano receptor se despachó con 6 recepciones para 132 yardas en la derrota de los Buccaneers. Recordamos que había entrado a este partido con 14 recepciones para 140 yardas en la temporada.
La temporada pasada, Mike Evans empató a Jerry Rice consiguiendo 1000 yardas aéreas en 11 temporadas consecutivas, racha que está prácticamente terminada. El veterano necesitaría 728 yardas en los tres partidos restantes para llegar a esa cifra esta temporada.
Si bien la racha parece terminada, la vuelta de Mike Evans es sumamente importante para los Bucs, que afrontan un complicado cierre de temporada regular. “Mike Evans atrae mucho la atención. Su capacidad para crear jugadas es fantástica; obviamente, puedo confiar en él y sé dónde estará. Pero llama muchísimo la atención; realmente afecta cómo te va a jugar la defensiva rival“, dijo Baker Mayfield.
