Necesidades de Indianapolis Colts de cara al NFL Draft 2026

Los Indianapolis Colts vienen de realizar una de las temporadas más bizarras que se conocen en los últimos años. Tras empezar la campaña 2025 con un récord de 8 victorias y 2 derrotas, siendo por aquel entonces uno de los grandes candidatos al anillo, perdieron 7 partidos consecutivos para terminar con un récord negativo de 8-9. Un golpe muy duro que dejó en nada la gran campaña de Jonathan Taylor, su running back.

Para recuperse de ese duro golpe de la temporada pasada, han decido seguir confiando en los jugadores que tanto le dieron en la primera parte del 2025. Por eso, han renovado a Daniel Jones, con un súper contrato de 2 años por 88 millones de dólares. Quizás un movimiento arriesgado, sobre todo por el dinero que se compromete a corto plazo, imposibilitando así la llegada de otros jugadores en otras posiciones que necesitan una mayor reforma que la del quarterback, ya que en 2023 invirtieron su primera ronda en Anthony Richardson, un mariscal que ha dejado destellos de lo que puede ser pero nunca se ha consolidado.

Al Draft de 2026 llegan sin ninguna elección en la primera ronda, una circunstancia que condiciona cualquier plan para hacerse con un talento generacional que esté preparado para jugar desde el primer momento. Su primera elección es en la segunda ronda (47 general) y de manera consecutiva en todas las rondas venideras hasta la séptima, en la que poseen dos selecciones.

Jugadores de los Indianapolis Colts celebrando un touchdown (Fotografía:Yardbaker)

La línea defensiva y linebackers

Para poder ganar al football, no sólo hay que invertir en la ofensiva, sino en una NFL cada vez más táctica, la unidad defensiva está creciendo en importancia. Y dentro de esta unidad, hay dos posiciones claves, la de linebacker, un quarterback defensivo, y la de edge rusher, el músculo, que busca destruir jugadas antes incluso de su construcción. Para esta última posición, los Colts deben encontrar a ese jugador diferencial, y quizás uno de ellos sea LT Overton, de Alabama.

Junto al jugador de línea defensiva, necesitan a un líder. Alguien capaz de hacer esas lecturas pre-snap, que sea inteligente, y que entienda el juego desde el principio. Un jugador con el que se pueda trabajar y deje su marca desde el principio pero que en un futuro pueda llegar a ser un gran jugador. Ese estilo se puede encontrar en rondas más tardías como la tercera o la cuarta.

LT Overton, uno de los ‘edge’ que suena para los Indianapolis Colts (Fotografía: Sports ilustrated)

Una alternativa a Pierce

Los Indianapolis Colts también han aprovechado esta postemporada para renovar a su primer receptor, Alec Pierce, por 114 millones de dólares y 4 años, apostando muy fuerte por el jugador para que sea uno de los líderes de la ofensiva. Pero más allá de Pierce no cuentan con una alternativa real y confiable.

Un jugador que no llame la atención de los focos pero que cuando sea necesario su uso, esté en el momento justo para ser ‘clutch’. Ese segundo receptor que tantos equipos tienen, una especie de Puka Nacua, un jugador que pasa por debajo del radar y cae hasta la quinta-sexta ronda.

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