La defensa de Indianapolis Colts volvió a hacer agua, y esta vez no alcanzó ni con Daniel Jones

Indianapolis Colts volvió a quedarse con las manos vacías y, una vez más, la defensa terminó como uno de los principales problemas del equipo. El conjunto cayó 33-30 ante Kansas City Chiefs en tiempo extra, a pesar de que Daniel Jones mostró una versión mucho más sólida que en el debut. El quarterback completó 22 de 31 pases para 210 yardas, un touchdown y una intercepción, números que reflejaron una actuación más estable y que le permitieron a Indianapolis mantenerse en partido durante buena parte de la jornada.

El problema volvió a estar en la defensa. Patrick Mahomes terminó con 382 yardas y tres touchdowns, mientras que Kansas City encontró espacios de manera constante y logró mover las cadenas durante buena parte del encuentro. Kenneth Walker III también representó un problema para Indianapolis, con 117 yardas terrestres y 61 por recepción, dentro de una ofensiva que acumuló 523 yardas totales. Los Colts tuvieron dificultades para contener las distintas variantes del ataque de los Chiefs y, pese a mantenerse cerca en el marcador, no consiguieron frenar a tiempo las posesiones que terminaron siendo determinantes para el resultado.

La derrota dejó a Indianapolis con un récord de 0-2 y profundizó las dudas que habían aparecido desde la primera fecha. Contra Baltimore, los Colts habían recibido 41 puntos y permitido 506 yardas, una producción defensiva que ya había encendido las primeras alarmas. Una semana después, el equipo mostró algunas mejoras y logró competir hasta el final, pero volvió a conceder más de 500 yardas y terminó sin poder sostener la ventaja en un partido que llegó hasta el tiempo extra. La defensa volvió a quedar expuesta en momentos importantes e Indianapolis todavía no encuentra la respuesta necesaria para cerrar los encuentros.

Daniel Jones respondió, pero la defensa volvió a fallar

Jones tuvo una noche diferente a la del estreno ante los Ravens. El quarterback mostró mayor precisión, no fue capturado y completó el 71% de sus envíos, una mejora importante respecto de lo que había mostrado en su primer partido. Además, apareció en un momento clave del encuentro con un pase de 48 yardas a Laquon Treadwell en la primera jugada del tiempo extra, que dejó a los Colts en territorio de Kansas City. Sin embargo, la ofensiva no pudo aprovechar esa oportunidad para quedarse con la victoria.

También apareció Jonathan Taylor, quien terminó con 92 yardas y dos touchdowns para mantener a Indianapolis en partido durante buena parte del encuentro. El corredor volvió a tener un papel importante dentro del ataque y ayudó a sostener la producción ofensiva cuando el equipo necesitó sumar puntos. Sin embargo, los Colts necesitaban que la defensa consiguiera algunas posesiones importantes para darle más oportunidades al ataque y eso no ocurrió. Mahomes encontró respuestas cada vez que Kansas City necesitó avanzar y terminó completando 32 de 47 pases.

Los números defensivos empiezan a ser difíciles de ignorar después de apenas dos partidos. Indianapolis permitió 1.029 yardas en las dos primeras semanas, la mayor cantidad registrada por un equipo en ese tramo inicial de una temporada en la historia de la NFL. La ofensiva mostró otra cara en Kansas City y Jones tuvo una actuación más consistente, pero el problema continúa del otro lado de la pelota. Mientras la defensa siga concediendo este volumen de yardas, los Colts tendrán poco margen para recuperarse de su arranque 0-2.

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