Casi nadie esperaba que, al llegar a la Semana 3 de la NFL en 2026, Las Vegas Raiders fuera uno de esos equipos que ganó los dos primeros partidos. Y lo han hecho muy bien, especialmente por un muy sólido Kirk Cousins, que parece haber despejado algunas dudas sobre su rendimiento como quarterback.
La clave también está en el banco. La llegada de Klint Kubiak como nuevo head coach desde los Seattle Seahawks, los campeones de la liga, ha revitalizado todos los aspectos del juego. Cousins no muestra dudas en el inicio de la temporada, la defensiva logra parar al ataque rival y la ofensiva alcanzó nada menos que 26 puntos sobre Los Angeles Chargers la semana pasada.
Aunque es cierto que han drafteado a Fernando Mendoza en el pick número 1, el ganador del trofeo Heisman deberá aguardar su oportunidad para debutar en la NFL luego de haberse coronado como campeón del fútbol americano colegial. Kubiak sabe que tiene a un talento en potencia en el banco, pero de su gestión dependerán las posibilidades de no desarmar lo que construyó durante la pretemporada.
Los Raiders dieron el salto de calidad con Kubiak
Kubiak ha puesto orden donde no lo había en el inicio de la temporada, y es que han promediado contra Miami Dolphins y contra Chargers 26.5 puntos, casi 300 yardas y son los quintos en la liga en la diferencia de intercambios de balón. Cousins completó el 67.8% de los pases con tres intercepciones, pero la defensa salió a bancar la parada para lograr esa misma cantidad de recuperaciones.
De cara al duelo contra los New Orleans Saints como visitantes por la Semana 3, no presentan grandes lesiones entre sus figuras. Brock Bowers estaba con dudas por una molestia física, pero ya participó del entrenamiento el jueves y se espera por su presencia el domingo por la tarde.
No estaba claro a que podrían aspirar los Raiders en 2026. La impresión no era buena por el mal final de 2025 y por haber sido el peor equipo de la NFL el año pasado. Esto parece haber quedado atrás con una estructura sólida armada por Kubiak, que querrá emular como head coach lo que hizo con el ataque de Seattle: rodear a Cousins de la mejor manera posible, acomodar las piezas en defensa y que todo comience a funcionar como un equipo que, al menos, luche por ganar partidos.
