La National Football League (NFL) igualó su récord con 10 nuevos entrenadores en jefe contratados de cara a la temporada 2026. De esta manera, se igualó la marca previamente impuesta en 2022. Esto marca que casi un tercio de las franquicias decidieron tomar un nuevo rumbo de cara a este año.
Cuatro de estos entrenadores ya tienen experiencia, mientras que los otros seis hacen su debut absoluto. Robert Saleh (Titans), John Harbaugh (Giants), Kevin Stefanski (Falcons) y Mike McCarthy (Steelers) son los experimentados. Por otro lado, los nuevos son Joe Brady (Bills), Mike LaFleur (Cardinals), Jesse Minter (Ravens), Todd Monken (Browns), Jeff Hafley (Dolphins) y Klint Kubiak (Raiders).
Esto marca una realidad: la dificultad de sostener un proyecto en la liga más competitiva del mundo. En concordancia con eso, Saleh opina que estar en la NFL “es una bendición, sin importar si es la primera, la segunda o incluso la tercera vez”. En un contexto en el que la paridad reina en el deporte, un par de malos resultados pueden condicionar un proyecto en su totalidad. Ahí es donde radica lo complejo de sostenerse.
Nuevos entrenadores en la NFL: lo difícil de sostener un proyecto
La NFL cambia tantos entrenadores principalmente por la presión económica y la exigencia de resultados inmediatos. Al ser el negocio más lucrativo de los deportes a nivel mundial, los dueños no son muy adeptos a reconstrucciones largas, tediosas y dolorosas. Por ende, se suelen exigir cosas que en varios casos no son posibles.
El fracaso deportivo reduce la venta de entradas, palcos de lujo y mercadería de inmediato. Además, la temporada regular es corta, por lo que el margen de maniobra es mínimo. Lógicamente, al disponer de mucho dinero y picks de Draft, si los resultados no llegan, los primeros apuntados son el entrenador y su staff.
Esto es una realidad que cada vez se ve más en la mejor liga del mundo. Luce difícil volver a ver etapas en las que entrenadores se queden múltiples años (incluso décadas) en una misma organización. Todo cambia y se moderniza y allí es hacia donde va la NFL.
