El retiro de Za’Darius Smith duró apenas diez meses. El pass rusher, tres veces convocado al Pro Bowl, llegó a un acuerdo por un año con los Atlanta Falcons. El contrato está valuado en 6 millones de dólares, con un techo de hasta 8 millones por incentivos, y llega en un momento de necesidad urgente para la defensa de Atlanta.
La firma responde directamente a una crisis en la línea de pass rush de los Falcons. El equipo perdió a Jalon Walker, elegido en la primera ronda del Draft 2025, por una rotura de ligamento cruzado que lo dejará afuera toda la temporada, y días después la NFL suspendió a James Pearce Jr., otro de sus jóvenes edge rushers, por las primeras ocho fechas del año tras una violación a la política de conducta personal de la liga vinculada a un arresto por violencia doméstica en febrero. Con esas dos bajas, Atlanta quedó con una necesidad inmediata de reforzar esa posición antes del arranque de la temporada regular.
Smith, de 33 años, había anunciado su retiro en octubre de 2025 después de jugar apenas cinco partidos con los Philadelphia Eagles. Su nombre volvió a sonar la semana pasada, cuando visitó a los Cleveland Browns y todo indicaba que el regreso se iba a dar ahí. Sin embargo, Atlanta lanzó una ofensiva de último momento tras una prueba física exitosa el lunes, y terminó quedándose con el jugador.
Un reencuentro con Stefanski y una vuelta a un rol conocido
Uno de los factores que inclinó la balanza a favor de los Falcons fue la relación previa de Smith con Kevin Stefanski, hoy head coach de Atlanta, con quien había trabajado en Cleveland durante 2023 y buena parte de 2024. Esa continuidad de esquema y de confianza mutua puede acelerar su adaptación, algo clave teniendo en cuenta que se suma al plantel ya avanzado el campamento de entrenamiento, a menos de un mes del inicio de la temporada regular.
En lo estrictamente deportivo, Smith llega con 70,5 sacks en su carrera y tres temporadas de dobles dígitos en esa estadística, la mayoría de ellas durante su etapa más recordada con los Green Bay Packers. Su producción cayó de forma marcada en la última campaña con Philadelphia (apenas 1.5 sacks en cinco partidos), por lo que las expectativas en Atlanta apuntan más a un rol de rotación y experiencia que a repetir los números de sus mejores años. De todas formas, con Walker fuera de la temporada y Pearce suspendido por la primera mitad del año, es probable que Smith asuma minutos protagonistas desde el arranque, en una rotación que también integran Cam Thomas, Brandon Dorlus, Azeez Ojulari y Samson Ebukam.
Con esta firma, Smith jugará para su séptimo equipo distinto en la NFL, después de haber pasado por Ravens, Packers, Vikings, Browns, Lions y Eagles. Para los Falcons, la apuesta es clara: sumar experiencia y jerarquía inmediata a una defensa que, sin este refuerzo, hubiera llegado muy golpeada al inicio de la temporada regular ante Pittsburgh, el próximo 13 de septiembre.
