El comisionado de la NFL volvió a poner sobre la mesa uno de los temas más debatidos de los últimos años dentro de la liga: la posibilidad de que existan franquicias fuera de Estados Unidos. En una entrevista con el canal alemán N-TV, Roger Goodell dejó en claro que, para él, se trata de una cuestión de tiempo y no de si va a suceder o no.
“Habrá equipos de la NFL fuera de los Estados Unidos. No tengo ninguna duda de que esto sucederá algún día”, afirmó el comisionado ante el periodista Markus Kuhn, ex jugador de la liga. La declaración demuestra que no es un comentario aislado. Expresa la continuidad de una postura que Goodell sostiene desde hace tiempo, aunque esta vez lo dijo de la forma más directa posible.
El comisionado fue un paso más allá y deslizó la posibilidad de que el Super Bowl se dispute fuera de Estados Unidos. Para que esto pase, puso como condición previa que exista primero una franquicia radicada en ese mercado. Todo dentro de un plan a largo plazo, pero con un norte definido.
Un plan que ya viene tomando forma con la agenda internacional
Las declaraciones de Goodell se dan en medio de una expansión internacional cada vez más agresiva por parte de la liga. La temporada 2026 ofrecerá nueve partidos fuera de Estados Unidos, distribuidos entre Inglaterra (tres encuentros), Alemania, España, Brasil, Francia, Australia y México (un record). Este crecimiento no es casual. Forma parte de una estrategia de largo plazo que la NFL viene desplegando desde hace casi dos décadas.
De hecho, la propia liga ya votó la posibilidad de ampliar a diez la cantidad de partidos internacionales a partir de 2027, además de quitarles a los equipos la posibilidad de proteger sus partidos de local ante la eventualidad de que se jueguen en el exterior. El objetivo de fondo consiste en tener 16 partidos internacionales por temporada. De esta forma, que cada una de las 32 franquicias juegue al menos un encuentro fuera del país.
Goodell no identificó una ciudad concreta como candidata para convertirse en la primera sede de una franquicia internacional. Sin embargo, Londres aparece naturalmente entre los mercados con mayor potencial debido a la presencia que la NFL construyó allí durante las últimas dos décadas. La capital británica es el mercado internacional que más partidos de temporada regular ha recibido y volverá a tener tres encuentros durante la temporada 2026.

Ese crecimiento internacional convive con un desafío logístico y competitivo que la propia liga reconoce como un obstáculo central. Establecer una franquicia estable en otro continente implica resolver cuestiones de fondo. Cuestiones como los viajes, el impacto físico en los planteles y el reparto equitativo de la ventaja de localía dentro de cada división. La demanda de los mercados internacionales es real y ya no hace falta convencer a los equipos para que jueguen afuera pero todavía restan definir esos aspectos antes de dar el salto hacia una franquicia permanente.
Con este marco, las palabras de Goodell no son una promesa con fecha concreta, sino como una confirmación pública de hacia dónde apunta el plan estratégico de la liga a mediano y largo plazo. Mientras tanto, la NFL seguirá utilizando el calendario de partidos internacionales como laboratorio para medir qué ciudades y países están en condiciones de sostener, en el futuro, a un equipo de manera permanente.
