Los San Francisco 49ers vienen de otra temporada competitiva en 2025, en la que terminaron con un récord de 12-5 y avanzaron hasta la ronda divisional de los playoffs. Sin embargo, los liderados por Christian McCaffrey quedaron eliminados ante los Seattle Seahawks tras una dura derrota por 41-6.
De cara a una nueva campaña, la franquicia sumó algunas piezas importantes, como Mike Evans, Christian Kirk y Vederian Lowe, pero se sabe que su principal arma seguirá siendo Christian McCaffrey. Los comandados por Kyle Shannahan saben que dependen de su estrella para seguir siendo un equipo competitivo.
El corredor de los 49ers había encendido algunas alarmas durante las últimas semanas después de ausentarse de los entrenamientos, algo que el equipo describió como “tightness”, por lo que comenzaron a aparecer especulaciones sobre los motivos de su ausencia.
McCaffrey calma las aguas
McCaffrey llevaba varios días sin trabajar junto a sus compañeros y tampoco había participado en los primeros partidos de pretemporada, por lo que se empezaron a barajar posibles rumores alrededor de su ausencia. Entre ellas, una que tomó fuerza fue la posibilidad de que el jugador estuviera buscando una mejora en su contrato.
La teoría tenía cierto sentido teniendo en cuenta el contexto del mercado. McCaffrey firmó en 2024 una extensión de dos años, pero las nuevas extensiones de Bijan Robinson, Jahmyr Gibbs y Jonathan Taylor hicieron que tenga sentido, que el corredor del equipo de California, este en búsqueda de un nuevo contrato.
Sin embargo, todo parece indicar que esas versiones no eran más que rumores. Tanto Kyle Shanahan como el propio McCaffrey dejaron en claro que su ausencia no tuvo relación con su contrato. El entrenador de los 49ers negó que se tratara de una especie de “hold-in” para presionar a la franquicia, mientras que McCaffrey explicó que el descanso estaba planificado desde el comienzo como parte del manejo de su carga de trabajo.
“Este era el plan desde el principio”, explicó McCaffrey tras regresar a los entrenamientos. Él corredor contó que la idea era aumentar progresivamente su carga, acumular entre nueve y diez prácticas, bajar nuevamente la intensidad y luego volver a incrementarla para llegar fresco al comienzo de la temporada. La precaución tiene sentido teniendo en cuenta el historial reciente de lesiones de McCaffrey.
