Micah Parsons no jugará este domingo. Los Green Bay Packers no contarán con su estrella defensiva para enfrentar en el día de hoy a los Minnesota Vikings en el U.S. Bank Stadium por la Semana 1 de la NFL, en lo que iba a ser el debut de su primera temporada completa con la camiseta de los Packers tras el trade que lo trajo desde Dallas Cowboys en 2025.
El linebacker se encuentra en pleno proceso de recuperación de una rotura de ligamento cruzado anterior (ACL) y un procedimiento adicional en el menisco, lesión que sufrió en diciembre de 2025, apenas unos meses después de haber llegado a Green Bay. El domingo pasado, la franquicia lo colocó de forma oficial en la lista de reserva/físicamente incapacitado para jugar (PUP), una decisión que ya se veía venir desde hacía meses y que confirma su ausencia para el arranque de la temporada.
Sin dudas es una baja mas que sensible no solo para el front seven del conjunto comandado por Matt LaFleur, sino para toda la defensiva que tiene en Jonathan Gannon a su nuevo coordinador defensivo. Gannon, quien llega a reemplazar a Jeff Hafley (nuevo HC de los Miami Dolphins), tiene la responsabilidad de hacer funcionar a la defensa sin su principal figura. A continuación te contamos todo sobre la lesión y posible vuelta de Micah Parsons.
¿Cuánto tiempo estará Micah Parsons fuera de las canchas?
Al estar en la lista de reserva/PUP, las reglas de la NFL obligan a Parsons a perderse, como mínimo, los primeros cuatro partidos de la temporada regular: ante Vikings, Jets, Falcons y Buccaneers. Recién a partir de la Semana 5, ante los Chicago Bears el 11 de octubre, podría volver a estar habilitado para jugar.
Sin embargo, el propio jugador ya había marcado otra fecha en el calendario como su objetivo más realista: la Semana 6, ante los Dallas Cowboys, su ex equipo, el 18 de octubre en Lambeau Field. El gerente general Brian Gutekunst se mostró optimista al señalar que espera que Parsons esté “bastante cerca” de poder volver apenas se cumpla la ventana obligatoria de cuatro partidos, aunque la ventana de práctica recién podría abrirse después de la Semana 2. Es importante recordar que se trata de una recuperación de nueve meses, dado que a la rotura de ACL se le sumó el procedimiento en el menisco.
Un problema mayor a la sola ausencia de Parsons
La baja de Parsons no es la única complicación con la que Green Bay llega a este debut: el running back Josh Jacobs también está afuera, colocado en la lista de exentos del comisionado tras ser acusado de agresión física. A esto se suman las dudas físicas de otras piezas clave de la línea defensiva, como Javon Hargrave (ausente en la práctica previa al partido) y Devonte Wyatt (participación limitada), un combo que llevó a los Packers a arrancar la temporada como underdogs de 1,5 puntos ante su clásico rival divisional.

Desde su llegada a la NFL en 2021, Parsons nunca disputó una temporada con menos de 12 sacks, y en 2025 había vuelto a ser elegido al primer equipo All-Pro pese a jugar apenas 14 partidos, con 12,5 capturas de quarterback. Su ausencia obliga a Green Bay a repensar por completo el planteo defensivo, en un esquema que dependía en gran medida de que su edge rusher estrella ganara su duelo individual en cada jugada. El desafío para el staff defensivo será sostener la presión sobre el quarterback rival sin su pieza más determinante, justo en el partido que abre una temporada en la que los Packers aspiran a volver a pelear la NFC Norte.
