Los Seattle Seahawks se tropezaron en un encuentro que encendió las alarmas en el Lumen Field. Tras caer por 34-17 frente a los Chicago Bears en el último Monday Night Football, el equipo quedó con un récord equilibrado de 4 victorias y 4 derrotas. La presentación dejó expuestas grietas preocupantes en su estructura defensiva y una falta de consistencia general que contrasta con la versión dominante con la que encararon la temporada.
El duelo ante Chicago dejo falencias inusuales para un esquema defensivo que solía marcar el ritmo de los partidos. Los Bears avanzaron con extrema comodidad y dominaron el tiempo de posesión, provocando que Seattle sume su cuarta derrota en apenas ocho semanas, un bache de resultados que la franquicia no experimentaba a esta altura del torneo desde hace varias campañas.
A esta situación se suma un ataque sin ritmo, que se reflejó en el pobre balance de apenas 1 conversión en 11 intentos de tercer down ante Chicago. Para un equipo que busca pelear en lo más alto, perder la pelota tan rápido y regalar el control del juego por tierra, son errores que se terminan pagando caro. Achicar el margen de error es lo que deben hacer de manera urgente.
El desafío de la Semana 9: Duelo divisional ante Arizona
El calendario no da tregua y los Seahawks recibirán de inmediato a sus rivales directos de división, los Arizona Cardinals, en un choque clave para acomodarse en la tabla. Con ambos equipos buscando afianzarse en la NFC Oeste, el margen para ajustar la táctica y recuperar la solidez de protección es mínimo.
Para corregir el rumbo, Seattle tiene que arreglar fallas puntuales en todas sus líneas. En la defensa, el equipo necesita volver a taclear con firmeza, frenar las corridas del rival que hoy le hacen mucho daño y presionar con más fuerza al mariscal contrario. En el ataque, la prioridad es darle tiempo y protección a su mariscal para que pueda lanzar con comodidad, además de encontrar jugadas más efectivas en los terceros downs para no regalar la pelota tan rápido.
El camino es claro, Seattle debe recuperar la disciplina y la agresividad que lo convirtieron en un candidato. Si el cuerpo técnico no soluciona estos problemas a tiempo en una división tan dura, los Seahawks corren el riesgo de quedar en la pelea por los playoffs y tirar a la basura las altas expectativas del año.
