Legionarios es el bicampeón del Football Americano de Buenos Aires (FABA). Luego de vencer por 35 a 7 a Cruzados en el Tazón Austral XXI, el conjunto dorado repitió el título del 2025. De esta manera, suma la tercera coronación en su historia y confirma su claro dominio en la disciplina.
La final se disputó en el anexo del Club Champagnat, en Talar de Pacheco. Pese a las adversas condiciones climáticas durante el partido, cientos de personas se acercaron a disfrutar del juego. Fue una jornada que empezó con las distinciones a lo más destacado de la temporada, reconociendo a quienes sobresalieron del resto. Legión se quedó con el MVP y el Ofensivo del Año, de la mano del RB Inti Sellares, quien posiblemente sea el mejor jugador del país hoy en día. Facundo Cresseri, de Cruzados, fue el Defensivo del Año y el Novato del Año quedó para Tomás Goldenhorn, de Jabalíes.
En cuanto al desarrollo del partido, no hubo equivalencias entre ambos conjuntos. Legionarios dominó de principio a fin con una actuación soberbia del QB Maximiliano Lagnado, el más valioso de la final, y sus cinco pases de touchdown. Por el lado defensivo, la unidad liderada por Franco Franceschetti no le dio respiro al QB Luciano Benítez y compañía. El ahora bicampeón de FABA impuso condiciones en las tres facetas del juego y no dejó dudas, como viene siendo una constante hace tiempo.

Legionarios, ganador de principio a fin del Tazón Austral
La final arrancó con Cruzados interceptando a Maxi Lagnado en el primer drive de la mano de Gian Salatino. Si bien los de verde fueron el equipo con más takeaways en la temporada regular (15), de nada sirvió en este partido. Legionarios se mostró sólido en defensa y volvió al ataque de forma agresiva, convirtiendo un cuarto down y finalizando el drive con una recepción de Sellares en la endzone. En lo que pudo ser una serie clave para emparejar las cosas, Benítez lanzó profundo y se encontró con una buena defensa de Franceschetti. Cruzados falló el gol de campo y todo fue cuesta arriba de ahí en más.
Ya al final del segundo cuarto, Lagnado usó el viejo y confiable recurso del play action. Franco Palmero corrió una ruta simple, su QB lo encontró y conectaron un bombazo para ponerse 14 a 0. Fueron unos instantes fatales para Cruzados, ya que Legión posteriormente logró encajonarlos en equipos especiales. Franceschetti, DPOY en 2019, olió sangre y consiguió un safety que puso las cosas 16 a 0. No obstante, Legionarios tuvo dos series más y ambas terminaron con su WR1, Blas Ibáñez, yéndose a la zona de anotación mediante dos bombazos. Con marcador 29 a 0 al descanso, la paliza era una realidad.

El tercer cuarto se vio desnaturalizado por el diluvio que empezó a caer sobre el campo. Con el campo resbaladizo y la pelota mojada, la acción se entorpeció para ambos. Pedro Urzúa, WR de Cruzados, apareció tras un buen envío a la endzone de “Cam” Benítez. Minutos después, Martín Pérsico le dio un poco de ilusión a su equipo tras interceptar a Lagnado, aunque su ofensiva poco pudo hacer.
Legión empezó a comer el reloj mediante jugadas por tierra con Inti Sellares. Con las acciones ya definidas, Palmero volvió a recibir por aire y cerró un abultado marcador por 35 a 7. Luego del silbatazo que terminó las acciones, el roster se juntó a festejar la tan ansiada consagración. Fue un resultado sin atenuantes y Cruzados, con muy buen espíritu deportivo, lo aceptó y saludó al merecido campeón como corresponde.
Este resultado en el Tazón Austral confirma lo que viene siendo una tendencia hace tiempo en el Football Americano de Buenos Aires. Legionarios es el equipo a vencer y refuerza su “Golden Era” en la competencia, con dos títulos en tres años. Pese a las dificultades atravesadas en el camino, los dorados perdieron tan solo cuatro partidos de 36 (incluidos Playoffs) en ese lapso. Son números propios de un grupo fuerte y con la jerarquía suficiente para aspirar a más.
