Marvin Harrison Jr. es nuevo jugador de los Houston Texans. El receptor abierto jugará en el elenco comandado por DeMeco Ryans tras su discreto paso por los Arizona Cardinals. El movimiento involucró selecciones de segunda y sexta ronda del Draft de 2027 a cambio del receptor y un pick de séptima ronda. Esto plantea una posibilidad real para Houston de enderezar el rumbo de su temporada.
Con récord de 1-4, la franquicia de Texas ejecutó este cambio con el objetivo de revitalizar su ofensiva. La clave principal para el optimismo radica en la química instantánea de MHJ con CJ Stroud, el QB del equipo. Ambos formaron una de las duplas universitarias más dominantes de la historia reciente en Ohio State. Harrison y Stroud se destacaron sumando más de 100 yardas por partido y 14 touchdowns en una sola campaña. Por tal motivo, su llegada puede ser un factor positivo.
Los Texans atraviesan un año con múltiples problemas ofensivos, algo que seguramente no esperaban previo al inicio de la campaña. Con Nico Collins limitado físicamente y la ausencia temporal de Tank Dell, el juego aéreo se vio anémico e ineficiente. La idea es que Marvin Harrison Jr. le de otra arma a Stroud, quien seguramente buscará de forma constante a su nuevo socio.
El dilema ofensivo de los Houston Texans
Collins y Harrison son dos jugadores de aquellos que le dan dolores de cabeza a los coordinadores defensivos rivales. Las defensas deberán decidir si mantener cobertura doble en Collins, o si se exponen a un esquinero en solitario ante el imponente físico del nuevo receptor. Desde ya que el talento es evidente y, en buen nivel, son dos jugadores con la capacidad para ser WR1 en la mayoría de los equipos de la NFL. Es precisamente eso lo que Houston buscó con este movimiento.
Por otro lado, ambos son receptores corpulentos que operan principalmente por las líneas exteriores. La llegada de MHJ seguramente requiera algún ajuste al playbook, dado que existe la posibilidad de que las funciones de ambos “se estorben”. No obstante, no debería ser un problema para Nick Caley, coordinador ofensivo del equipo. Desde ya que es una obviedad decir que todo depende de la línea ofensiva y el tiempo que le de a CJ Stroud de operar las jugadas.
El margen de error de los Texans es nulo. Con el juego ante Jacksonville Jaguars en Londres a la vista, la necesidad de una victoria es imperiosa para Houston. El equipo de Trevor Lawrence viene como líder de la división con una marca de 4-1. En caso de caer derrotado, los de DeMeco Ryans podrían ir despidiéndose de la lucha por la temporada muy temprano en el año.
