Cada temporada de la NFL arranca con un manto de ilusión que cubre a las 32 franquicias, pero la historia demuestra que no todas las promesas se cumplen. Entre cambios de esquema, salidas de figuras y calendarios más exigentes, siempre hay equipos que llegan a agosto con el favoritismo de la crítica y terminan el año por debajo de lo esperado.
De cara a la temporada 2026, hay franquicias que arrastran señales de alarma: nuevos staff técnicos que deben instalar identidad desde cero, bajas sensibles en ataque o defensa, y grupos que dependen en exceso de la salud de sus estrellas para sostener el nivel mostrado en 2025. El contexto divisional también pesa, porque no es lo mismo pelear en una zona débil que sobrevivir en una división que se volvió una trituradora.
A continuación, repasamos cinco equipos que podrían quedar por debajo de las expectativas depositadas en ellos esta temporada, ya sea por un retroceso en el récord o porque el salto que se les pedía finalmente no llegue.
Los candidatos a la decepción en 2026
Pittsburgh Steelers
El desembarco de Mike McCarthy como head coach cierra casi dos décadas de estabilidad bajo Mike Tomlin, y eso trae consigo una incógnita enorme sobre la identidad del equipo. Aaron Rodgers vuelve para reencontrarse con el coach con el que ganó su único anillo, pero a esta altura de su carrera no hay garantías de que sostenga un nivel competitivo durante 17 partidos.
A eso se suma una batalla abierta por el puesto de backup entre el rookie Drew Allar y Will Howard, además de una línea ofensiva con piezas nuevas que recién empiezan a acoplarse. Instalar un sistema nuevo con un roster parcialmente renovado en la AFC Norte, una de las divisiones más físicas de la liga, es una combinación de riesgo alto.
Los Angeles Chargers
Los Bolts llegan de dos temporadas consecutivas de 11 victorias y playoffs bajo Jim Harbaugh, pero el gran interrogante vuelve a ser la salud de su línea ofensiva. El año pasado, las lesiones de temporada completa de Rashawn Slater y Joe Alt dejaron a Justin Herbert como el quarterback más golpeado de la liga, con un récord de presiones sufridas. Ambos regresan, pero el historial reciente invita a la cautela.
Además, el equipo estrena esquema ofensivo con Mike McDaniel como nuevo coordinador tras el despido de Greg Roman, lo que suma una curva de aprendizaje justo en un calendario 2026 catalogado como uno de los más duros de la liga, con ocho rivales que llegaron a playoffs la temporada pasada.

Philadelphia Eagles
Bicampeones de la NFC Este, pero con una tendencia preocupante: pasaron de 14 victorias y el título de Super Bowl en 2024 a 11 triunfos y una eliminación temprana en Wild Card ante San Francisco 49ers en 2025. El operativo offseason no ayuda a calmar la ansiedad de los fanáticos: despidieron al coordinador ofensivo Kevin Patullo, se retiró el histórico entrenador de línea Jeff Stoutland y, sobre todo, cambiaron a A.J. Brown. Una combinación que da más dudas que certezas.
Si bien defensivamente los Eagles siguen siendo un equipo dominante, combinando experiencia con juventud talentosa, del lado ofensivo Jalen Hurts afrontará su cuarto esquema ofensivo distinto en cuatro años, un dato que por sí solo explica buena parte del escepticismo sobre Philadelphia en 2026.
San Francisco 49ers
El año pasado terminaron 12-5, pero la ilusión se apagó de golpe con una eliminación categórica ante Seattle Seahawks en la ronda divisional. La gran apuesta de la franquicia para 2026 fue salir de compras: sumaron a Mike Evans y Christian Kirk para reforzar el ataque de Brock Purdy y Christian McCaffrey.
El problema de fondo no cambió: la salud. Nick Bosa, Fred Warner y George Kittle vienen de arrastrar lesiones, McCaffrey ingresa a su temporada como treintañero tras un uso descomunal de balón, y la defensiva depende de que varias piezas clave se mantengan en cancha en una división tan competitiva como la NFC Oeste. Como si fuera poco, en dos semanas de training camp ya tienen cinco lesionados, y uno de ellos se perderá toda la temporada (Ricky Pearsall). El panorama de movida es poco alentador para San Francisco.

Tampa Bay Buccaneers
Después de cuatro títulos consecutivos de la NFC Sur, la racha se cortó en 2025 con un desplome de un arranque 6-2 a un cierre de 8-9, castigado por lesiones. El invierno trajo más ruido que certezas: se fue Mike Evans, la máxima figura ofensiva de la historia franquicia, rumbo a San Francisco, y se retiró Lavonte David tras 14 temporadas como pilar defensivo.
A esto se suman la disputa contractual de Baker Mayfield y el pedido de salida de Vita Vea, dos frentes internos que generan inestabilidad. El nuevo coordinador ofensivo, Zac Robinson, deberá reconstruir una identidad ofensiva sin su mejor receptor histórico, en una división que promete ser una de las más parejas de la liga (para abajo). Mucho ruido para un equipo que tiene la necesidad de volver a ser protagonista en la Nacional.
