La Semana 5 de la NFL dejó varias sorpresas y una de las más destacadas fue la paliza que los Green Bay Packers le propinaron a los Chicago Bears. Si bien el quarterback estrella de los dirigidos por Ben Johnson, Caleb Williams, no pudo jugar, la abultada derrota plantea la duda de si este resultado se debe estrictamente a su ausencia o si refleja un problema más profundo en el equipo.
En Lambeau Field, los de Chicago nunca pudieron encontrar el rumbo en el partido. Al igual que contra los Jets, Tyson Bagent asumió la titularidad, pero tuvo una tarde para el olvido: completó apenas 12 de 21 pases para 87 yardas, sin touchdowns, sufriendo dos intercepciones y terminando con un rating de 27.4. Además, fue capturado en dos ocasiones y cometió un fumble, lo que obligó al cuerpo técnico a enviarlo al banco durante el último cuarto.
El ingreso del experimentado Case Keenum tampoco logró cambiar la situación. Completó 11 pases de 19 para 108 yardas y una intercepción en la zona de anotación. Entre ambos mariscales sumaron cinco entregas de balón, una cifra letal que le permitió a los Packers dominar y sentenciar el 31-7 definitivo.
La lesión de Caleb Williams en la Semana 2
A partir de esto es que surge la gran pregunta de si realmente son candidatos para llegar al Super Bowl o, por lo menos, a la final de conferencia. En la Semana 1, el equipo sorprendió a todos al vencer por 59-37 a los Carolina Panthers, en lo que fue el encuentro con más puntos en una jornada inaugural en la historia de la NFL y el duodécimo de todos los tiempos. En esa presentación, Caleb Williams se lució lanzando dos pases de touchdown y corriendo para otros dos, elevando por los aires la ilusión de los fanáticos.
Sin embargo, en el duelo divisional de la segunda fecha ante los Vikings, el primer pick del Draft 2024 sufrió una lesión que encendió las alarmas. El impacto para la franquicia fue inmediato: terminaron cayendo por 9-3 ante una defensiva de Brian Flores que los anuló por completo. Pese al golpe, los Bears supieron reponerse rápidamente y encadenaron dos victorias consecutivas sin su mariscal franquicia.
Las actuaciones de Case Keenum y Tyson Bagent
En la Semana 3, sorprendieron al vencer 27-7 a los Philadelphia Eagles con una sólida actuación de Case Keenum, quien administró el juego con efectividad y firmó dos pases de touchdown. Posteriormente, en la Semana 4 frente a los New York Jets, Tyson Bagent tomó el mando del ataque y cumplió en el triunfo por 23-12, guiando a la ofensiva sin cometer errores graves.
Tras estas cinco jornadas, los Chicago Bears se encuentran con un récord de 3-2. La contundente caída en Lambeau Field dejó al descubierto los límites de este esquema sin Williams en el campo. Si bien el equipo demostró que puede competir y sacar adelante ciertos partidos con sus mariscales suplentes, es una fórmula insostenible a largo plazo. Si los Bears pretenden pelear cosas importantes en la NFC, necesitan el regreso de Caleb lo antes posible.
