El equipo de la Bahía debutó con una sólida victoria en el inicio de una nueva temporada de la NFL. Se trató de un triunfo histórico, ya que se trató de un partido por primera vez en suelo australiano. Brock Purdy estuvo iluminado, lanzó tres pases de touchdown, completó 208 yardas por aire y sufrió tan solo una intercepción. Asimismo, sus compañeros en la ofensiva también cumplieron. Deebo Samuel y Mike Evans sumaron más de 50 yardas, un touchdown y seis recepciones cada uno, mientras que Christian McCaffrey aportó cinco recepciones y 20 yardas.
Por su parte, Kyle Shanahan arranca una nueva temporada con el pie derecho y un objetivo claro, ganar el Super Bowl, luego de haber caído en dos finales y quedarse a las puertas en varias oportunidades. A pesar de los golpes pasados, nunca deja de intentarlo, y así lo demuestra al volver a construir un equipo competitivo año tras año. En Australia, los 49ers dominaron tanto en la ofensiva como en la defensiva; además, no sufrieron en ningún momento del partido, dejando una clara imagen de que son un fuerte candidato al título.
En cambio, de los Rams se esperaba mucho más, considerando que el año pasado compitieron de igual a igual en un partido muy disputado frente al campeón de la liga. Sin dudas, la mayor responsabilidad recae en su QB, Matthew Stafford, quien apenas completó 155 yardas, sin pases de touchdown y con una intercepción. Puka Nacua fue lo más destacable de la pobre actuación de Los Ángeles con 74 yardas y cinco recepciones. Esta actuación deja la incógnita de si los Rams volverán a ser fuertes esta temporada o si el hecho de haber llegado apenas un día antes del partido influyó en su rendimiento y buscarán hacer borrón y cuenta nueva.
Un candidato firme que ilusiona desde el inicio
Más allá de los números individuales, la actuación colectiva de San Francisco dejó sensaciones inmejorables de cara al resto del calendario. La ejecución del plan de juego fue impecable de principio a fin, mostrando un esquema aceitado que no acusó la falta de ritmo habitual de los primeros encuentros de la temporada. Además, la solvencia física y táctica demostrada en un escenario atípico como el australiano confirma que la profundidad del plantel vuelve a ser uno de sus mayores argumentos para dominar la conferencia.
Por otro lado, la química que está consolidando Purdy con sus principales armas aéreas abre un panorama sumamente optimista para la ofensiva. Con una línea de protección firme que le dio tiempo en el bolsillo y un juego terrestre que cumplió cuando hizo falta fijar a los apoyadores, los 49ers exhibieron el balance ideal que Shanahan siempre busca en sus equipos. Por consiguiente, si el vestuario logra mantener esta efectividad y esquivar las lesiones, el camino de vuelta a la definición por el título promete estar más firme que nunca.
