La universidad de Oklahoma State fue uno de los equipos sensación, entre comillas, durante el offseason del NCAAF. Los Cowboys venían de ser en 2025 uno de los peores equipos de todo el FBS, habiendo terminado con un récord de 1-11, siendo su única victoria ante UT Martin, un equipo del FCS.
Durante el offseason, la universidad fue a buscar a Eric Morris, ex coach de North Texas, que había hecho un buen trabajo allí, y con eso trajo a muchos asistentes e inclusive figuras que habían brillado con él en los Mean Green. Entre ellas, el quarterback Drew Mestemaker, el corredor Caleb Hawkins y el receptor Wyatt Young.
Después de una Semana 1 bastante decepcionante, donde cayó ante Tulsa (y su defensiva siempre compleja), los Cowboys se enfrentaron a un rival muy duro como Oregon, uno de los mejores equipos del college football, y dieron el batacazo de la semana al vencerlo por 39-31.
Oklahoma State consiguió un batacazo impensado
Oklahoma State obtuvo su primera victoria de la temporada después de vencer, en un gran partido, al número 6 del ranking, Oregon, por 39-31 en el estadio Boone Pickens. Luego de no poder brillar en la Semana 1, el quarterback Drew Mestemaker y el corredor Caleb Hawkins, ex estrellas de North Texas, si aparecieron a lo grande en este juego.
Este resultado sorprendió a todo el college football. Los Cowboys venían de perder 12 partidos de manera consecutiva y 21 seguidos ante equipos del FBS, por lo que la victoria ante Oregon, sacudió a todo el deporte colegial. Además, con esta victoria, los comandados por Eric Morris se convirtieron en el primer equipo en la historia del FBS en romper una racha de al menos 10 derrotas consecutivas ante un rival rankeado en el Top 10.
Si bien los flashes se los llevó la ofensiva, el rol de la defensiva de Oklahoma State fue muy importante. Al entretiempo, Oregon tenía tan solo 101 yardas totales. Además, los Cowboys consiguieron cuatro capturas ante Dante Moore, uno de los quarterbacks con proyección a la NFL.
