Kalen DeBoer comenzó su tercera temporada al frente de Alabama con una presión diferente a la de sus primeros dos años. El Crimson Tide llega después de un 2025 en el que terminó con récord de 11-4, alcanzó la final de la SEC y volvió al College Football Playoff. Ahora, la expectativa ya no pasa solamente por construir un equipo competitivo, sino por sostener a Alabama entre los grandes candidatos de la temporada.
El comienzo de 2026, de todas maneras, le dio argumentos para mirar el futuro con tranquilidad. Alabama derrotó 48-10 a East Carolina, superó 45-17 a Kentucky como visitante y luego venció 50-36 a Florida State para quedar con un récord de 3-0. El equipo mostró capacidad ofensiva y logró mantenerse invicto, aunque la actuación defensiva ante Florida State también dejó algunos interrogantes.
La cuestión para DeBoer estará en lo que viene. Alabama todavía debe enfrentar a Georgia, Tennessee, Texas A&M, LSU y Auburn, además de otros compromisos de la SEC que pueden complicar el camino. En una conferencia cada vez más competitiva, perder terreno en alguno de esos partidos puede tener consecuencias importantes en la pelea por los Playoffs y aumentar todavía más la presión sobre el entrenador.
Una temporada que puede definir el rumbo de DeBoer
El contexto también explica por qué cada resultado empieza a tener mayor peso. DeBoer consiguió mejorar su registro de 2024, cuando Alabama terminó 9-4, y llevó al equipo hasta los playoffs en su segunda temporada. Sin embargo, la eliminación ante Indiana en los cuartos de final dejó la sensación de que todavía queda un paso por dar para volver a poner al programa en la pelea por los máximos objetivos.
Además, Alabama ya no llega a esta temporada como una incógnita para su propio entorno. La universidad extendió el contrato de DeBoer hasta 2033 y destacó sus resultados durante sus dos primeros años en Tuscaloosa. Eso muestra que existe respaldo institucional, pero también eleva las expectativas sobre lo que pueda conseguir el entrenador en una temporada en la que el calendario le presentará varias pruebas importantes.
Por ahora, DeBoer respondió con resultados y Alabama mantiene un comienzo perfecto. El verdadero examen, sin embargo, todavía está por delante, con Georgia, Tennessee, Texas A&M, LSU y Auburn en el horizonte. El margen de error no desapareció, pero cada partido importante tendrá un peso mayor: en Alabama, competir ya no parece suficiente y la temporada podría marcar un nuevo punto de referencia para el ciclo de DeBoer.
