Dallas no encuentra el rumbo en la temporada de la NFL. Los Cowboys perdieron a domicilio por 24 a 16 ante los Tampa Bay Buccaneers y empeoraron su marca a 2-3. De esta manera, la franquicia comandada por Jerry Jones vuelve a estar sumergida en un contexto de inestabilidad y preocupación de cara a su futuro.
La ofensiva de los Cowboys llegó al duelo ante los Bucs con números muy buenos, opacados por la mediocridad de la defensa. Dallas tiene la ofensiva mejor calificada en puntos y yardas por drive. Además, goza de grandes estadísticas en conversión de tercer down (51%) y porcentaje en zona roja (81.3%).
De hecho, previo al TNF, la ofensiva de Dallas ocupaba el quinto lugar en puntos por posesión entre todas las ofensivas ¡desde el 2000! Son números propios de una unidad de calibre ganador, pese a las 16 unidades anotadas ante Tampa Bay. Todo hace pensar que la realidad del equipo sería otra, pero hay un gran responsable de ello: la defensa.
El mayor problema de los Cowboys, su defensa
La unidad comandada por Christian Parker está teniendo actuaciones históricamente malas. En cinco partidos son la peor defensa en cuanto a yardas permitidas por jugada (6.4). Además, permiten 2.7 puntos por drive (30° en la NFL) y son la anteúltima en cuanto a éxito en tercer y cuarto down. De paso, son el único equipo en la liga sin intercepciones a favor.
La derrota ante los Buccaneers fue la primera como local para Dallas ante un equipo que llegó 0-4 o peor desde 1975. Como calificaron algunos fanáticos del equipo en el estadio, “vergonzoso” para una franquicia ganadora. Los Cowboys permitieron 419 yardas en el TNF, la mayor cantidad de la temporada. Esto significa al menos 375 yardas en los cinco juegos de la temporada, la peor marca en la historia de Dallas para iniciar un año.
Con marca perdedora, lo único cierto es que el tiempo corre y los comandados por Brian Schotenheimer deben empezar a mostrar otra cara. No alcanza con ser una ofensiva competente si la defensa es peor que mediocre, y los Cowboys son el ejemplo de ello. La próxima semana, el equipo de la estrella solitaria visitará Lambeau Field. El choque ante unos necesitados Green Bay Packers en SNF podrá golpear o levantar a estos dos históricos de cara a lo que queda de temporada.

